Page 15 - Revista - UNIFRUT 23.4 - Rood
P. 15
NOVVOIELM. 2B3REED-ICENIÓENRO4
No obstante, fue hasta el 26 de marzo de 1965 cuando la organización quedó formalmente constituida, hecho
que se encuentra registrado en el libro de actas de la asociación. En este acto participaron 24 productores,
quienes dieron legalidad y estructura a la agrupación. La mesa directiva quedó integrada por Guillermo
Casavantes González como presidente; Tadeo Terrazas Vásquez como secretario, y Guillermo González Salazar
como tesorero.
Este acontecimiento marcó un hito en la historia de la fruticultura en Guerrero, al consolidar los esfuerzos
individuales en una organización colectiva orientada al progreso técnico, económico y social de los produc-
tores de la región.
Fundadores de la Asociación de Fruticultores de Guerrero
1.- Guillermo González Casavantes 13.- Alejandro Cabrera Cabrera
2.- Alberto Casavantes González 14.- Raúl Domínguez
3.- Tadeo Terrazas Vázquez 15.- Alfonso Estrada Erives
4.- Guillermo González Salazar 16.- José Rafel Estrada Sáenz
5.- Enrique Rico Fierro 17.- Héctor González González
6.- Fernando González Salazar 18.- José A. Medina Guardado
7. Mario Molina Muelli 19.- Francisco Terán
8.- Luis Moya Ornelas 20.- Hilario Villalobos
9.- Francisco García 21.- Gustavo A. Casavantes González
10.- Agustín de la Vega 22.- Víctor Manuel Rico
11.- Julio de la Vega 23.- José Reyes Domínguez
12.- Leopoldo Ruiz 24.- Jesús Hernández
Acta Constitutiva Original de la Asociación.
Evolución de la Asociación
La Asociación de Fruticultores de Guerrero ha sido un pilar fundamental en el desarrollo
y fortalecimiento de la producción de manzana en la región. A mediados de la década
de 1970, gracias a las gestiones de la organización, se logró la instalación del Centro de
Investigación de la Comisión Nacional de la Fruticultura en la Mesa de Miñaca. En ese
entonces, el Dr. Abraham Calva y Hernández contó con el apoyo del Ing. Guillermo
González Salazar, responsable de la planeación del proyecto. Para su creación, se donaron
veinte hectáreas de terreno, lo que permitió establecer un espacio destinado a la innovación
y al estudio técnico de la fruticultura.
Este centro contribuyó de manera signi?cativa al impulso de nuevas técnicas de cultivo, al
desarrollo de productos, así como a la identi?cación de enfermedades y plagas, y al análisis de
portainjertos y variedades, entre otros aspectos esenciales que elevaron la calidad y productividad
de la manzana en la región.
Asimismo, la asociación desempeñó un papel decisivo en la migración de las huertas ha-
cia zonas más altas, motivada principalmente por los altos costos del control de heladas
en los márgenes del río y por las condiciones climáticas adversas durante la ?oración. La
Mesa de Miñaca, con un clima más benigno, ofrecía condiciones más adecuadas para el
cultivo, convirtiéndose en un referente para otros productores agrícolas, quienes también
optaron por trasladar sus huertas hacia esta zona.
15

