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INGENIERÍA CIVIL

                                   no solo representa un alineamiento con estándares         ingeniería civil. Experiencias como NEWater en Singapur y el paradigma de la Nueva
                                   internacionales, sino también un reconocimiento de        Cultura del Agua demuestran que el futuro de la seguridad hídrica depende de la
                                   que la seguridad hídrica requiere una visión integral,    capacidad de articular innovación tecnológica, transformación cultural y coherencia
                                   donde la ciencia, la ingeniería y la regulación trabajen  normativa.
                                   de manera conjunta para garantizar agua segura en
                                   cantidad y calidad para toda la población.                Para la ingeniería civil, este escenario implica ampliar su campo de acción más
                                                                                             allá del diseño y operación de infraestructuras convencionales, integrando de
                                   La transición hacia NEWater y la Nueva Cultura            manera activa los hallazgos científicos sobre contaminantes emergentes. Sus-
                                   del Agua                                                  tancias como los perfluoroalquilados (PFAS) y los microplásticos representan un
                                                                                             desafío de gran magnitud: su persistencia en el ambiente, movilidad en los siste-
                                   Ésta puede entenderse como el resultado de un             mas hídricos y efectos tóxicos potenciales para la salud (alteraciones endocrinas,
                                   proceso histórico en el que se evidenciaron las limi-     riesgos cancerígenos, bioacumulación) requieren desarrollar metodologías pre-
                                   taciones de la cultura tradicional del agua. El modelo    cisas de identificación y cuantificación, lo que implica inversión en laboratorios
                                   tecnocrático y productivista, centrado en incrementar     especializados, monitoreo sistemático y protocolos estandarizados (WHO, 2017;
                                   la oferta mediante grandes infraestructuras, mostró       OECD, 2021).
                                   su insuficiencia para resolver problemas de escasez
                                   y desigualdad en el acceso (Benarroch, Rodríguez-         La remoción de contaminantes emergentes plantea también un reto de diseño
                                   Serrano & Ramírez-Segado, 2021; Llamas & Martínez-        y operación. Tecnologías avanzadas como adsorción en carbón activado granu-
                                   Santos, 2005). La sobreexplotación de acuíferos, la       lar, membranas de ósmosis inversa, resinas de intercambio iónico o procesos de
                                   ausencia de nuevas fuentes viables, la emergencia de      oxidación avanzada requieren infraestructuras específicas, con altos costos de
                                   contaminantes antes no considerados, y los conflictos     construcción, operación y mantenimiento (Rahman et al., 2021). La incorporación
                                   sociales por el uso del agua han hecho visible la         de estas tecnologías supone redimensionar plantas potabilizadoras y de trata-
                                   necesidad de replantear la gestión. En este contexto,     miento de aguas residuales, además de desarrollar sistemas híbridos que garan-
                                   el ejemplo de Singapur con NEWater representa             ticen tanto la eliminación de contaminantes tradicionales como de compuestos
                                   la respuesta tecnológica a la carencia de recursos        emergentes.
                                   naturales, demostrando que la innovación científica y
                                   la planificación pueden garantizar seguridad hídrica
                                   incluso en condiciones de alta vulnerabilidad (Tortajada
                                   & Nambiar, 2019; PUB Singapore, 2023).

AÑO 34, NÚM. 207 MAR-ABR 2026      Paralelamente, la Nueva Cultura del Agua, impulsada       En este sentido, las conclusiones apuntan hacia una agenda de investigación
                                   en Europa e Iberoamérica, propone un cambio cultu-        aplicada y multidisciplinaria, donde la ingeniería civil se convierta en puente en-
                                   ral y político: pasar de ver el agua como un recurso      tre ciencia y sociedad, liderando proyectos que:
                                   económico a reconocerla como un bien eco-social,
                                   cuya gestión requiere corresponsabilidad ciudada-                  • Definan metodologías nacionales para la detección de PFAS, microplás-
                                   na, justicia hídrica y marcos regulatorios sólidos                 ticos y otros contaminantes emergentes.
                                   (Estevan & Naredo, 2004; Moral-Ituarte & Llamas,
                                   2021). La integración de ambos enfoques evidencia                  • Evalúen sus riesgos a la salud y al ambiente, generando bases de datos
                                   que la seguridad hídrica del futuro no puede de-                   regionales.
                                   pender únicamente de la innovación técnica, ni
                                   tampoco solo de la transformación cultural: requiere
                                   la articulación de tecnología, sociedad y gobernanza.
                                   En México y América Latina, esta síntesis plantea un
                                   desafío urgente para la ingeniería civil, que debe
                                   evolucionar de ser constructora de obras a conver-
                                   tirse en articuladora de soluciones integrales —
                                   infraestructura avanzada, normatividad coherente
                                   y participación social activa— capaces de garantizar
                                   agua segura, equitativa y sostenible en el largo plazo
                                   (CEPAL, 2020; CONAGUA, 2021; UNESCO, 2022).

                                   Conclusiones y reflexiones                                         • Diseñen obras de infraestructura adaptadas a estas exigencias, consi-
                                                                                                      derando eficiencia energética y sostenibilidad.
                                   La evolución histórica de la gestión del agua en
                                   México y en el mundo muestra que las soluciones                    • Articulen políticas públicas que reconozcan los costos reales del trata-
                                   tradicionales, basadas en incrementar la oferta me-                miento y promuevan corresponsabilidad social en el financiamiento y
                                   diante grandes infraestructuras, han llegado a un                  cuidado del recurso.
                                   límite. La sobreexplotación de acuíferos, la falta de
                                   nuevas fuentes viables, los conflictos sociales y los     A modo de resumen se enlista en la Tabla 2, los ejes, propuestas y acciones que
                                   nuevos retos de calidad asociados a contaminantes         deben ser considerados en la planeación, modernización y abordaje en la ges-
                                   emergentes obligan a replantear los enfoques de la        tión del agua en México.

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