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KIDSPORT 27
Lía y M ía Cueva:
LA DISCIPLINA POR EL SUEÑO OLÍMPICO DESDE LA INFANCIA
D POR: Eva Ayala
esde temprana edad, Lía y Mía
Cueva comprendieron que los
grandes sueños se construyen
con disciplina, entrega y una
profunda pasión por lo que se
hace. Estas gemelas mexicanas, originarias de
Gudalajara, Jalisco, han demostrado que la edad
no es una barrera cuando existe compromiso y
visión.
A sus 14 años de edad, ya son una referencia en el
mundo de los clavados, con la medalla de bronce
en su debut en el Mundial de Deportes Acuáticos
en Singapur 2025 y, más recientemente, al otorgarle
a México un histórico oro en clavados sincronizados
desde plataforma de 3 metros en los Juegos
Panamericanos Junior, además de una medalla de plata
y bronce en individual.
Pero más allá de las preseas, lo que distingue a Lía y Mía es su
madurez y su manera de entender el alto rendimiento. En sus propias palabras, al inicio no sabían a qué se
enfrentaban: “Veíamos a los atletas entrenar, pero no imaginábamos todo el esfuerzo que había detrás. Ahora
sabemos que es una vida de trabajo duro, disciplina y constancia”, compartieron en entrevista durante su
visita a la ciudad de Chihuahua, donde convivieron con jóvenes atletas de diversas disciplinas y estudiantes,
dejando una huella inspiradora en la comunidad.
Ambas se forman en el CODE Jalisco, donde la escuela y el entrenamiento conviven en un mismo espacio,
permitiéndoles mantener un equilibrio entre su desarrollo académico y deportivo. “Es una gran ayuda tener la
escuela al lado de la alberca. Nos permite enfocarnos sin descuidar ninguna parte”, explican.
El deporte de clavados implica mucho más que lanzarse al agua, requiere fuerza, flexibilidad,
precisión y una preparación multidisciplinaria que incluye ballet, gimnasia y trabajo
mental. En este entorno, Lía y Mía han aprendido a disfrutar cada paso del
camino. “Al final, todo vale la pena cuando haces lo que amas”, aseguran.
Un pilar fundamental en su trayectoria ha sido su familia. Inspiradas por
Suri, su hermana mayor, quien también es clavadista, y acompañadas
por sus padres y hermano, han encontrado en casa el apoyo
emocional que equilibra los retos del alto rendimiento. “Nuestros
papás siempre están ahí, en los buenos y malos días. Nuestro
hermanito Paulo nos anima, nos abraza, y también sueña con
llegar lejos en la gimnasia y nuestra hermana mayor nos dice
estar orgullosa de nosotras”.
Hoy tienen un objetivo, llegar a unos Juegos Olímpicos y ganar
una medalla de oro para México. Pero también representan a una
generación que cree en el poder del deporte para transformar
vidas. Su historia es una prueba de que los sueños grandes se
.comienzan a trabajar desde pequeños, con amor, esfuerzo y un
fuerte lazo familiar como motor

