Page 10 - Revista - NIVEL 14 - Rood
P. 10
Arq. Eduardo Souza ¿Es la madera una buena opción
ArchDaily
para enfrentar terremotos?
SustentabilidadPara algunos, puede resultar aterrador pensar que habitamos
una esfera que orbita el Sol, cuyo núcleo tiene temperaturas
de hasta 6000° C y que todas las actividades humanas se
ubican en la corteza terrestre, la capa de menor espesor
ubicada sobre distintas placas tectónicas. Estas placas flotan
sobre la astenósfera, y en ocasiones chocan provocando terremotos.
Como podemos ver en este mapa interactivo, los terremotos son
mucho más frecuentes de lo que imaginamos, ocurriendo decenas
de ellos diariamente en todo el mundo, aunque muchos pasen
desapercibidos. Sin embargo, algunos de ellos son extremadamente
potentes, y cuando ocurren cerca de áreas urbanas, son una de las
fuerzas más destructivas en la Tierra, causando muerte y daño al
entorno construido.
Con el avance de las investigaciones, pruebas y experimentos en
ingeniería, los países y regiones con actividades tectónicas ya cuentan
con el conocimiento para reducir el peligro de muerte y los daños
ocasionados. Algunas soluciones y materiales funcionan mejor en caso
de terremoto. La madera es uno de ellos.
Un terremoto emite ondas de choque a intervalos cortos y rápidos,
como una carga horizontal extremadamente severa. Los edificios
generalmente soportan bien las cargas verticales (tanto permanentes
como accidentales, como la gravedad, el peso propio y otras cargas
incluidas). En el caso de un terremoto, las fuerzas laterales transmitidas
por sus ondas hacen vibrar toda la estructura, lo que puede provocar
desde daños superficiales hasta el colapso total de la estructura.
En las regiones donde existe actividad sísmica, se utilizan cimientos
flexibles, contrapesos e incluso péndulos en edificios altos para tratar
de evitar o contrabalancear la estructura mientras se balancea. Pero
además de los refuerzos estructurales, los materiales que componen
el edificio jugarán un papel clave en un evento sísmico excepcional.
La madera como material estructural funciona particularmente bien
en el caso de los terremotos, ya que presenta una alta ductilidad. Esto
significa que es un material que soporta una gran deformación antes
de fracturarse. Es decir, se dobla antes de romperse. Basta pensar
en el comportamiento de un árbol en una tormenta de viento. Esto
ocurre porque la madera está compuesta de celdas largas, delgadas y
fuertes, y la forma alargada de las paredes de las celdas le da a
la madera su resistencia estructural. Los productos de madera
pueden soportar cargas muy elevadas, especialmente cuando
se ejercen fuerzas de compresión y tensión paralelas a las fibras
de madera.
Además, la madera es un material ligero y esto influye positiva-
mente. Cuanta menos masa tenga el edificio, menos fuerza de
inercia se creará con las ondas sísmicas. Cristiano Loss, profe-
sor asistente de ingeniería de la madera en la Universidad de
Columbia Británica, se especializa en la resistencia de sistemas
y estructuras de madera de alto rendimiento contra terremo-
tos. Involucrado en pruebas experimentales de ensamblajes
de madera, señala los beneficios inherentes de estos sistemas.
“Una de las cosas que hace que la madera sea más resistente es
su ligereza. Se podría pensar que esto es una desventaja, pero en
realidad es una gran ventaja”, explica. “La madera es cinco veces
más ligera que el hormigón, lo que reduce considerablemente las
10 fuerzas sísmicas en un edificio”.

